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16 de diciembre de 2009

Trastornos de la córnea

Posted by Orlando Quevedo On 21:26 Sin Comentarios




Qué es
La córnea se encuentra la parte más anterior del globo ocular y se une a la esclera (el blanco de los ojos). Tiene forma de semiesfera transparente tras el cual se sitúa el iris y la abertura pupilar. Se constituye de 5 capas transparentes que contactan con un líquido también transparente denominado humor acuoso.
La función de la córnea es variada, además de suponer una cubierta que alberga el humor acuoso, también actúa como lente con un gran poder de convergencia (42 dioptrías), por ello es vital que la córnea sea absolutamente transparente ya que será la primera estructura que toma contacto con la luz.
Los trastornos patológicos de la córnea suponen diferentes tipos de alteraciones:
  • Úlceras e inflamaciones corneales o queratitis.
  • Afecciones congénitas: megalocornea, microcórnea, esclerocórnea y opacidades corneales del recién nacido.
  • Distrofias y degeneraciones corneales: Distrofias familiares, queratopatía en banda, gerontoxón o arco senil y queratocono principalmente.
Cómo se produce
La causa de un trastorno corneal dependerá del tipo de alteración, como ya se ha mencionado. Así en el caso de una queratitis o inflamación de la córnea, la causa puede ser de origen infeccioso, debido a bacterias, parásitos, hongos o virus; o bien de causa no infecciosa, como puede ser el caso de un traumatismo por abrasión, quemadura, cuerpos extraños, sustancias tóxicas y radiacionesultravioletas, o bien en aquellos casos de queratitis por exposición en personas que no pueden cerrar bien el párpado y la córnea no se lubrica correctamente, o bien por úlceras neuroparalíticas en córneas anestesiadas por lesión de los nervios que llevan la información sensitiva de esa parte del ojo.
Las afecciones congénitas no tienen una causa conocida en muchos casos, aunque en ocasiones se han relacionado con alteraciones en los cromosomas y el desarrollo embrionario del ojo. En el recién nacido pueden aparecer opacidades corneales por glaucoma congénito, trauma en el parto, alteraciones metabólicas congénitas, etc.
La degeneración corneal se refiere a aquellas alteraciones corneales debidas bien a cambios relacionados con la edad o a degeneraciones adquiridas a lo largo de la vida. Incluye alteraciones como el Arco Senil o gerontoxón que es un depósito de grasa en la zona periférica corneal, de forma circular, que se desarrolla generalmente con la edad o en más jóvenes por un aumento importante decolesterol. La queratopatía en banda es una opacidad corneal que progresa centralmente de un extremo a otro como en forma de banda. Se ha visto relacionada con situaciones como el aumento del calcio y fósforo sanguíneo, la exposición a tóxicos de mercurio u otras sustancias irritantes, y en enfermedades oculares como la uveítis crónica, edema corneal prolongado o estados degenerativos del ojo. El queratocono surge de un adelgazamiento de la zona central de la córnea y abombamiento de la zona cercana. Aparece generalmente en síndromes como Marfan, Ehlers-Danlos, la neurofibromatosis o el Síndrome de Down).
Las distrofias corneales son alteraciones degenerativas hereditarias de la córnea, de causa generalmente desconocida, y que pueden aparecer desde el nacimiento o en las primeras décadas de la vida. Suelen progresar a una disminución de la visión progresiva.
Los tumores corneales no son muy frecuentes y suelen asociarse generalmente con los de la conjuntiva.
Sintomatología
La sintomatología general de las queratitis infecciosas o no, son bastante orientativas y suelen expresarse por alguno de los siguientes síntomas:
Alteraciones en la transparencia corneal, lo cual producirá una disminución de la capacidad visual, y deslumbramiento con visión de halos de colores, por la inflamación añadida de la córnea.
Irritación de los nervios corneales, lo que se acompaña de síntomas como dolor, enrojecimiento de los ojos alrededor de la base de la córnea, molestias con la luz, lagrimeo y espasmos del párpado.
En las úlceras por herpes pueden existir lesiones vesiculosas en párpado, nariz, alrededor de la boca, y fiebre. Las ulceras bacterianas pueden cursar con acúmulos de pus en la zona corneal, y suelen cursar con poco dolor.
El arco ciliar se demuestra con la simple visualización del ojo, en el que se observa un arco más o menos completo en los bordes de la córnea, que es por otro lado asintomático, y en individuos de edad avanzada no se considera propiamente una patología. La queratopatía en banda presenta esa opacidad que cruza por el centro de la cornea de un lado a otro, y que generalmente suele ser asintomático, aunque con el tiempo puede producir déficit visual al perder la transparencia, o bien, en ocasiones, un cuadro de irritación ocular. El queratocono cursa con astigmatismo irregular progresivo. A veces puede añadirse dolor y pérdida brusca de visión.
En las distrofias corneales la córnea degenera y se hace más opaca, lo cual origina una pérdida de la agudeza visual. En general no suelen acompañarse de síntomas inflamatorios de la córnea.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa principalmente en la sintomatología referida por el paciente y aquella obtenida mediante un exhaustivo interrogatorio médico, así como en los datos obtenidos en las pruebas de exploración oftalmológica.
El examen oftalmológico debe incluir un estudio con lámpara de hendidura, para examinar las alteraciones corneales en la región anterior del globo ocular. Además es conveniente realizar una medición de las dimensiones corneales y una valoración de los reflejos pupilares. El examen de agudeza visual y la visión con el agujero estenopeico, ayudarán a determinar si existe disminución de la agudeza visual.
En el caso de queratitis de origen infeccioso puede ser necesaria la toma de una muestra de la úlcera para un posterior cultivo y valorar los gérmenes involucrados.
Tratamiento
Las queratitis y úlceras presentan una serie de reglas terapéuticas que siempre deben considerarse:
  • Eliminar algún tóxico o factor mecánico que pueda perpetuar la úlcera.
  • Eliminar algún tóxico o factor mecánico que pueda perpetuar la úlcera.
  • Luchar contra la infección eliminando todo posible reservorio infeccioso y con la máxima higiene para evitar un foco infeccioso si no se ha formado ya.
  • Reposo del ojo mediante la oclusión del mismo o incluso el empleo de fármacos ciclopéjicos como una solución de atropina que favorezcan que la pupila esté lo más dilatada posible para evitar complicaciones posteriores cicatrizaciones anómalas.
  • Se debe prevenir complicaciones como la hipertensión ocular o la perforación ocular.
En casos de úlceras ya cicatrizadas que hayan dejado lesiones residuales que puedan afectar a la normal visión puede ser necesario emplear técnicas quirúrgicas como una queratoplastia lamelar o perforante.
En los casos de queratitis o úlcera de origen bacteriano no se recomienda ocluir el ojo y usar colirios con antibióticos como tobramicina o Vancomicina, e incluso en casos muy severos puede precisar inyecciones subconjuntivales de antibióticos. También se pueden emplear analgésicos orales y fármacos dilatadores de la pupila. Las úlceras por herpes precisarán antivirales tópicos como el Aciclovir, dilatadores pupilares y antibióticos para prevenir una sobreinfección bacteriana. Se desaconseja el uso de corticoides en estos casos. Las úlceras por hongos precisarán de antifúngicos tópicos como la anfotericina B y la natamicina. En las queratitis por exposición se precisa lubricar correctamente el ojo mediante lágrimas artificiales, pomadas lubrificantes y oclusión ocular.
Las distrofias corneales pueden precisar tratamiento quirúrgico mediante queratoplastia en caso de afectar de forma importante la visión. La queratopatía en banda puede tratarse con EDTA tópico tras desepitelización corneal. El queratocono debe tratarse por el astigmatismo importante que produce usando lentes de contacto especiales, aunque en muchos casos precisará un transplante corneal.
El transplante corneal se realiza fundamentalmente para devolver a la córnea su transparencia y las características de lente, para reforzarla cuando está muy adelgazada, o con fines terapéuticos para favorecer la curación de algunas patologías corneales.
Orlando Quevedo

27 de octubre de 2009

Trastornos de la refracción

Posted by Orlando Quevedo On 15:44 Sin Comentarios


Qué es

El globo ocular consta de 2 elementos fundamentales para realizar su función de captación y transmisión de los impulsos luminosos. Estos dos elementos son, la retina, que actúa de película sensible a la luz, y un sistema óptico, formado por el resto de estructuras, cuya misión es lograr conducir en las condiciones más óptimas la luz a la retina. El sistema óptico se conforma de la combinación de varias lentes centradas en un mismo eje (córnea, y cristalino), y que originan un cambio en la trayectoria y la velocidad de los rayos de luz denominados como refracción. Además, este sistema óptico va a presentar la capacidad de acomodación, es decir, la capacidad que tiene el ojo para poder enfocar la luz proveniente de objetos más o menos próximos mediante un aumento del poder de refracción.

Se denomina que un ojo es Emétrope, cuando los haces de luz procedentes de un punto luminoso que van paralelos, y penetran en un ojo en reposo, forman su imagen en el plano de la retina. Los trastornos de refracción o Ametropías ocurren cuando no es posible formar una imagen en el plano de la retina, y por tanto se ven borrosos.

Las ametropias se diferencian en esféricas y no esféricas, en las primeras el error de refracción es uniforme en todos los ejes del espacio, son la miopia y la hipermetropía. En las no esféricas el error no es uniforme, es el astigmatismo.

Cómo se produce

Como se ha indicado anteriormente los tres principales referentes de las ametropías lo conforman la hipermetropía, la miopía y el astigmatismo. La presbicia también podía englobarse como ametropía, y consiste en una pérdida con la edad de la capacidad de acomodación cerca-lejos. Suele producir dificultad para ver de cerca, como por ejemplo para leer.

En la hipermetropía el defecto radica en que la imagen no es capaz de formarse en el mismo plano que la retina, si no que se formaría por detrás, por ello no se obtiene una visión nítida, especialmente en la visión cercana donde se precisa aumentar la capacidad de convergencia del rayo de luz. Este defecto puede ocurrir porque el eje del globo ocular es corto, o porque el poder de refracción y convergencia de la córnea o el cristalino es menor de lo normal. Generalmente los niños suelen nacer con el ojo con tendencia a la hipermetropía, ya que su ojo es más corto, aunque con el crecimiento se va corrigiendo.

La miopía es una ametropía cuya alteración parte de la formación de la imagen por delante de la retina, al revés que la hipermetropía. Esto puede ser debido a que el eje del ojo es mayor de lo normal o porque el poder de refracción de las lentes es mayor. Por ello suelen tener la visión borrosa, especialmente en la visión lejana, cuando se precisa de un menor poder de refracción. Suele aparecer conforme se desarrolla el crecimiento para, teóricamente, ir deteniéndose posteriormente, sin embargo presenta etapas más o menos rápidas y variables de unos pacientes a otros. Existen diferentes tipos, la miopía simple aparece en edad escolar y aumenta hasta los 20 años, y son de mucho mejor pronóstico, y la miopía degenerativa o maligna, mucho menos frecuente que se asocia con defectos de la refracción muy importantes, a lo que se le añaden defectos de otras estructuras oculares. Aparece más frecuentemente en las razas judía, árabe y china, especialmente en el sexo femenino.

El astigmatismo se caracteriza porque el defecto no es uniforme en las estructuras de refracción, con lo que la convergencia no es uniforme en el mismo plano. Generalmente se debe a una diferencia en la curvatura de la córnea. Supone un defecto que suele experimentar pocas variaciones a lo largo de la vida. A veces el defecto origina variaciones anárquicas por traumatismos, heridas o ulceraciones que hace imposible la corrección con gafas. Sin embargo lo habitual es que se manifieste de forma regular y por lo tanto más abordable.

Sintomatología

La hipermetropía se caracteriza por visión borrosa a la vista cercana que inicialmente pasa desapercibida ya que el paciente compensa forzando la acomodación y el poder de convergencia del cristalino, sin embargo suele aparecer con el tiempo dolor de cabeza tras los esfuerzos visuales, picor, lagrimeo y enrojecimiento ocular, en lo que se denomina como astenopía acomodativa. Con el tiempo, cuando ya no sea posible la acomodación forzosa, comenzará a aparecer una visión borrosa. Pueden aparecer otras alteraciones como inflamación del párpado, orzuelos, estrabismo o el ojo vago (ambliopía). Su evolución suele ser en general buena ya que con el crecimiento del niño el ojo tiende a agrandarse y suele mejorar el cuadro, sin embargo si aparece de forma tardía puede no tener esa evolución.

La miopía suele acompañarse de visión borrosa para la visión lejana, de forma que para ver nítido necesita acercarse al objeto o al entornar los párpados.

El astigmatismo se caracteriza por una visión borrosa a cualquier distancia, sin embargo en los casos más leves puede que no se manifieste con tanto defecto de la visión y sí con otros síntomas acompañantes como dolor de cabeza, molestias con la luz, y fatiga ocular.

La presbicia aparece con los años, de forma que la capacidad para acomodar el cristalino para la visión de los objetos cercanos se hace defectuosa. Aparece una visión borrosa para los objetos próximos, dolor de cabeza, y disconfort visual, esto se hace más evidente en situaciones de mala iluminación o de fatiga. En un comienzo el paciente tiende a compensarlo alejándose del plano de lectura, sin embargo con el tiempo el defecto se va haciendo más evidente y severo.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa primordialmente en los síntomas que refiere el paciente durante el interrogatorio médico, y, en menor medida mediante unas pruebas de valoración de agudeza visual. La exploración oftalmológica es también necesaria ya que una ametropía puede estar indicando un defecto subyacente de otras estructuras, así como para realizar un despistaje de otras patologías oculares que puedan manifestarse también como disminución de la agudeza visual.

El examen oftalmológico debe incluir un estudio con lámpara de hendidura, para examinar posibles alteraciones en la región anterior del globo ocular. Además es conveniente realizar una medición de la tensión ocular y un fondo de ojo. El examen de agudeza visual y la visión con el agujero estenopeico, ayudarán a conocer el alcance del defecto de refracción y, mediante el uso de diferentes lentes, valorar la graduación de dioptrías para valorar el tipo de lente que puede precisar el paciente.

Tratamiento

El tratamiento en cada uno de los casos de ametropías es generalmente mediante el uso de diferentes lentes. Existen varias modalidades de lentes, desde las populares gafas, hasta los distintos tipos de lentes de contacto (“lentillas”). Las lentes deberán ser de diferentes formas dependiendo del tipo de afección, así, en el caso de la hipermetropía se usarán lentes convergentes para atrasar la imagen al plano de la retina, y en la miopía se usarán las lentes divergentes que dispersen los rayos de luz para que la imagen se forme más atrás, en el plano de la retina y, por tanto se obtenga una imagen nítida. En el astigmatismo el empleo de lentes resulta algo más complejo, y se basa generalmente en el empleo de una lente cilíndrica, y, en ocasiones, se añade otra lente esférica para los casos más severos. En la presbicia también se usan lentes convergentes para ayudar a la acomodación en la vista cercana.

Los tratamientos quirúrgicos están teniendo mucho éxito en los últimos años, desde la queratotomía radial usada desde hace años y que hoy día ha sido desplazada por la queratomileuosis asistida con láser Excimer (LASIK), en la que por medio del empleo de este tipo de láser se consigue moldear de una forma muy precisa la córnea anterior (aplanándolo en caso de miopía, abombándolo en caso de hipermetropía y regularizándolo en el de astigmatismo), y corrigiendo de una forma prácticamente definitiva el defecto de refracción.

Medidas preventivas

En general no existen medidas preventivas en los trastornos de la refracción. En el caso de presentar alguno de los síntomas mencionados se recomienda acudir a su oftalmólogo.

28 de junio de 2009

Glaucoma

Posted by Orlando Quevedo On 22:55 Sin Comentarios


¿Qué es?
El glaucoma se define como el conjunto de procesos que dan lugar a una elevación de la presión dentro del globo ocular, el cual ocasiona una serie de lesiones que terminan por afectar al nervio óptico destinado a transmitir al cerebro los estímulos recibidos de la luz por el ojo, y que, consecuentemente, termina provocando una pérdida del campo visual.
El globo ocular puede dividirse en dos cámaras bien diferenciadas y separadas por el plano del iris (el disco que da color a los ojos). Una cámara anterior al iris que comunica con una posterior donde se encuentra el cristalino (lente encargada de enfocar las imágenes) por medio de una abertura denominada pupila. Sobre la lente del cristalino y detrás de la cara posterior del iris, existe lo que se denomina el cuerpo ciliar, donde se elabora y secreta un líquido denominado humor acuoso, que va a ocupar la cavidad de ambas cámaras, anterior y posterior. Este líquido está en continuo reciclaje de forma que en la región superior y anterior al disco del iris se encuentra una red de trabéculas que filtran y absorben el humor acuoso.
La incidencia del glaucoma aumenta con la edad, y puede ser primario, es decir por defecto propio sistema de reciclado del humor acuoso, o secundario a otras patologías que desembocan en una alteración de la presión intraocular. Además, dentro de los considerados primarios existen dos tipos predominantes: Glaucoma de ángulo abierto o crónico simple con una presencia en la población general del 0.5-1% y que supone una de las mayores causas de ceguera en los países desarrollados, y el Glaucoma de ángulo estrecho que ocasiona lo que denominamos como ataque agudo de glaucoma.
Cómo se produce
El mecanismo por el que se desarrolla el glaucoma está relacionado con la aparición de un aumento de la presión intraocular. Esta puede darse bien por un aumento en la secreción de humor acuoso, lo que se considera extremadamente raro, o bien por una obstrucción en el drenaje del humor acuoso, con lo que éste se acumula aumentando la presión dentro del ojo. Este mecanismo es con mucho el más frecuente. A su vez la obstrucción al drenaje puede deberse a un cierre que impida el paso del humor acuoso a las trabéculas, como ocurre en el glaucoma de ángulo cerrado, desarrollando un ataque agudo de glaucoma, lo que ocurre en ocasiones cuando la pupila está en un diámetro intermedio, ni muy abierta ni muy cerrada; hecho que suele ocurrir en situaciones de penumbra, estrés y tras el tratamiento con algunos fármacos. También puede deberse a una alteración en las propias trabéculas que impiden el correcto drenaje del humor acuoso, como ocurre en el glaucoma de ángulo abierto o crónico simple.
Las consecuencias del aumento de la presión intraocular en el caso de instauración crónica supone que los vasos sanguíneos que nutren al nervio óptico se ven comprimidos por una mayor presión, de forma que se dificulta la nutrición del nervio óptico y por tanto se lesiona poco a poco y de forma progresiva. En el caso de un ataque agudo de glaucoma, el humor acuoso se acumula en ambas cámaras produciendo una alteración en la transparencia de la cornea, que produce una turbidez que impide ver el iris, cuando la presión aumenta más, los vasos que nutren el nervio óptico se colapsarán de forma aguda produciendo dolor, y pérdida visual importante que si no se resuelve puede hacerse irreversible.
Existen factores de riesgo para el desarrollo de un glaucoma crónico simple o de ángulo abierto como una miopía elevada, diabetes y antecedentes familiares de glaucoma. Los factores de riesgo del ataque agudo de glaucoma o de ángulo cerrado, aparecen en sujetos con una predisposición anatómica con una cámara anterior estrecha y ojos pequeños, en sujetos hipermétropes, y especialmente en situaciones de penumbra, o de estrés.
Existen otras causas secundarias de Glaucoma como ocurren en aquellas personas que presenten alteraciones del cristalino, uveítis anterior, tras cirugías del ojo, por traumatismos oculares, alteraciones vasculares de la retina o algunos fármacos como corticoides y atropina en gotas oculares.
Sintomatología
En el caso de glaucoma de ángulo abierto o crónico simple la sintomatología se va a basar en una pérdida progresiva, y crónica de la agudeza visual, que inicialmente se caracteriza por una pérdida de visión en regiones periféricas, y que progresivamente se irá haciendo más central en fases avanzadas, por lo que a menudo la enfermedad pasa desapercibida por el paciente.
En el caso de un ataque agudo de glaucoma o glaucoma de ángulo cerrado la sintomatología es mucho más aguda. Al principio el paciente suele percibir halos de colores alrededor de las luces, para posteriormente presentar un dolor intenso que se irradia a la misma zona de la cara, con espasmos del párpado, lagrimeo, enrojecimiento del ojo, y síntomas generales como náuseas, vómitos, y mareo. Cuando la presión se hace muy alta puede afectarse la agudeza visual y aumentar el dolor por afectación del nervio óptico. Puede acompañarse a veces de dolor de cabeza en el mismo lado que la afectación ocular.
Diagnóstico
El diagnóstico se sospecha mediante la sintomatología referida por el paciente, y mediante una correcta exploración ocular por parte del especialista médico.
En el caso del glaucoma crónico simple de ángulo abierto se debe realizar una medición mediante tonometría de la presión ocular, así como una exploración del fondo de ojo que puede poner de manifiesto una alteración de la pupila. El diagnóstico se suele confirmar a la hora de realizar una campimetría completa, que valora la agudeza visual en todas las localizaciones del campo visual.
En el caso de glaucoma de ángulo estrecho o ataque agudo de glaucoma, los síntomas suelen ser muy sugestivos, sin embargo en la exploración se demuestra una presión intraocular medida por tonometría muy alta, así como una dureza del globo ocular casi pétrea, una pupila generalmente algo dilatada sin reaccionar a la luz, y con una nubosidad que no permite ver correctamente el iris. Suele existir un enrojecimiento del blanco de los ojos y a menudo se puede visualizar un abombamiento del iris.
Tratamiento
El tratamiento es inicialmente médico en forma de colirios y están destinados a disminuir la presión intraocular. Entre los fármacos involucrados destacan los betabloqueantes como el timolol, que disminuyen la producción de humor acuoso; los estimuladores adrenérgicos como la adrenalina y sus derivados que facilitan la salida del humor acuoso, aunque dilatan la pupila, lo que en el caso de hipermétropes se desaconseja porque pueden desencadenar un ataque agudo de glaucoma, por ello se están utilizando los agonistas alfa2 adrenérgicos de mejor tolerancia y alta efectividad; la pilorcarpina también aumenta el drenaje de humor acuoso; los inhibidores de la anhidrasa carbónica como la acetazolamida disminuyen la secreción de humor acuoso; y los análogos de las prostaglandinas F2 son bastante eficaces y actúan drenando también el humor acuoso.
En el caso de un ataque agudo de glaucoma se debe disminuir rápidamente la presión intraocular para ello se usan manitol y acetazolamida, corticoides tópicos y pilocarpina.
Generalmente con el tratamiento médico se suele controlar la presión intraocular, sin embargo, en caso de que el tratamiento médico no fuere suficiente o existieran alteraciones anatómicas que hacen poco útiles los medicamentos, se debe realizar una intervención quirúrgica.
Medidas preventivas
En general las medidas preventivas pasan por un control de los defectos de refracción como la miopía e hipermetropía, un control riguroso por su oftalmólogo, y acudir a un profesional en caso de dolor y enrojecimiento ocular, o alteraciones en la capacidad visual.


Orlando Quevedo

22 de mayo de 2009

Cataratas

Posted by Orlando Quevedo On 15:48 Sin Comentarios


¿Qué es?
Las cataratas constituyen las principales causas de deterioro visual en todo el mundo. Más de un 70% de los sujetos mayores de 80 años la padecen.
La catarata se define como una opacidad del cristalino que reduce progresivamente la visión, y es la causa más frecuente de pérdida visual reversible en los países desarrollados. Suelen ser bilaterales, aunque de desarrollo asimétrico.
El cristalino es una lente ocular biconvexa, transparente y clara, carente de vasos y nervios, que consta de una cápsula, una corteza y un núcleo, formados por fibras y epitelio. Está situado detrás de la pupila, y tiene como función enfocar la imagen, la luz, sobre la retina. El cristalino tiene que estar transparente para que la retina pueda recibir una imagen clara. Si el cristalino está nublado por una catarata la imagen será borrosa.
A groso modo, las cataratas se clasifican en tres tipos:
Inmaduras o incipientes: el cristalino mantiene áreas claras aún.
Maduras: el cristalino está totalmente opaco.
Hipermaduras: la catarata tiene una superficie líquida que se filtra a través de la cápsula y puede causar inflamación de otras estructuras oculares.
Cómo se produce
Se han descrito varios factores de riesgo asociados a la aparición de cataratas: ingesta inadecuada de vitaminas (déficit de vitamina A, ácido fólico), exposición prolongada a la luz, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el uso de esteroides a largo plazo y la diabetes mellitus. Sin embargo, el factor de riesgo asociado más importante es la edad avanzada, siendo la forma senil degenerativa el tipo más frecuente.
Las cataratas se producen con más rapidez en los enfermos con antecedentes de traumatismos oculares, uveítis o diabetes mellitus.
También pueden obedecer a enfermedades genéticas como la distrofia miotónica, la neurofibromatosis tipo 2 y la galactosemia.
Otras causas son las hereditarias (síndrome de Down, Síndrome de Turner), o debidas a infecciones intrauterinas (rubéola, toxoplasmosis).
En resumen, se puede producir una pérdida de transparencia del cristalino por degeneración de la cápsula y/o fibras cristalinianas, en todos aquellos procesos que alteren la permeabilidad capsular, como son:
Alteraciones del pH del medio.
Patologías dermatológicas, como esclerodermia, eccema atópico, etc.
Agentes físicos, como traumatismo, contusiones, calor, frío, electricidad, radiaciones.
Procesos metabólicos generales, como diabetes, hipertiroidismo, hipocalcemia, galactosemia, hipoparatiroidismo o pseudohipoparatiroidismo.
Procesos tóxicos, como exposición a metales (talio, plata, hierro), o debido a fármacos (corticoides, clorpormacina, mióticos).
Por envejecimiento, siendo el mecanismo más frecuente.
Sintomatología
Generalmente se produce una disminución progresiva de la agudeza visual, sin dolor, ni inflamación, que mejora en los ambientes poco iluminados o tras instilar unas gotas con capacidad de dilatar la pupila, y empeora en ambientes muy iluminados.
También puede aparecer una mayor sensibilidad al resplandor, o al contraste e intensidad de los colores, se deslumbra con mayor facilidad, incluso el paciente puede referir ver halos alrededor de las luces, o una visión borrosa o doble de un ojo.
A veces, también simula una mejoría temporal de la visión cercana, pudiendo incluso el paciente abandonar sus gafas de cerca, o necesitar de la graduación frecuente de la agudeza visual.
Diagnóstico
Lo primero es, como en cualquier otra enfermedad, hacer una detallada historia clínica, investigando desde cuando siente la perdida de visión, con que ambientes empeora, etc.
Para su diagnóstico en una consulta general, puede ser suficiente el empleo del oftalmoscopio (instrumento utilizado para visualizar la parte interior del ojo).
Las cataratas se pueden reconocer por el reflejo rojo alterado del fondo de ojo al examinarlo con el oftalmoscopio, o bien por el estudio con lámpara de hendidura del ojo dilatado, que permite ubicar la opacidad dentro del cristalino.
Otros exámenes que pueden realizarse, en raras ocasiones son:
Prueba del brillo.
Examen de sensibilidad de contraste.
Examen de visión potencial.
Microscopia fotográfica especular como preparación para la cirugía de cataratas.
Siempre, se explorará la totalidad del ojo para poder dar un pronóstico, y descartar otros tipos de lesiones oculares, que estén también comprometiendo los resultados funcionales.
Tratamiento
El tratamiento dependerá de cuanto esté la visión de borrosa, y en que grado afecta al estilo de vida del paciente, dicha pérdida visual. En casos leves de cataratas, unas gafas correctoras podrían ayudar temporalmente.
No obstante, cuando ya se ve interferidas las actividades habituales del paciente por la perdida visual, es recomendable decidir cirugía. Este es el único tratamiento posible de las cataratas, y consiste en la extirpación quirúrgica del cristalino opacificado.
Existen básicamente dos técnicas:
Aspirar la catarata, dejando la cápsula del cristalino intacta: extracción extracapsular de la catarata.
Retirar todo el cristalino junto con la cápsula: extracción intracapsular de la catarata.
La segunda técnica prácticamente está en desuso actualmente, realizándose la primera, tras la cual se coloca una lente intraocular de plástico o silicona en la cámara posterior de la cápsula del cristalino evacuada, sustituyendo a la lente natural. Precisaría de una corrección posterior con gafas para cerca.
Una técnica extracapsular empleada para la cirugía de cataratas es la facoemulsificación, que consiste en fragmentar el cristalino y posteriormente aspirarlo dentro del ojo, dejando la cápsula posterior intacta, sobre la que se coloca una lente intraocular. Junto a la anterior, son las técnicas quirúrgicas de elección para el tratamiento de la catarata.
Normalmente la extracción de cataratas es una intervención quirúrgica segura y rápida (suele completarse en menos de una hora bajo anestesia local o tópica), que permite que el enfermo vuelva a su domicilio en el mismo día de la intervención. Reporta un gran porcentaje de éxitos, dado que casi el 90% de los pacientes recuperan una buena visión. Es aconsejable, sobre todo en los ancianos, que los días posteriores a la intervención estén acompañados en su domicilio.
En personas que tienen cataratas en ambos ojos, no se practicará la cirugía de ambos ojos al mismo tiempo, sino que se tratará el segundo después de que haya sanado el primero.
Las posibles complicaciones que pueden surgir por la operación son:
Complicaciones intraoperatorias: ruptura de la cápsula posterior, una posible hemorragia o inflamación en el ojo, etc.
Complicaciones postoperatorias: infección aguda del ojo, opacificación de la cápsula posterior que puede ser tratada con láser, predisposición al desprendimiento de retina, etc.
En ocasiones el paciente después de la cirugía debe tomar medicamentos orales o ponerse gotas oftalmológicas, lo cual será recomendado por el medico según los casos. También tendrá que proteger el ojo usando gafas durante el día y un protector en la noche. Además tampoco es recomendable que cargue peso, y debe evitar doblar el cuerpo, o frotarse el ojo.
Medidas preventivas
El consumo de alimentos ricos en antioxidantes (vitamina C, E y carotenos), así como la riboflavina y la niacina, reducen la prevalencia de cataratas en el anciano.
También la adecuada profilaxis de infecciones durante el embarazo (evitar contacto con animales, vacunación antirubeola), reduce el número de cataratas congénitas.
Por otra parte, se recomienda un uso controlado de los medicamentos, y evitar fumar, así como no abusar del alcohol. El uso de gafas de sol, o protección frente a los rayos ultravioletas, también ayuda a prevenir la aparición de cataratas debidas a estos mecanismos.
Orlando Quevedo